Reconstrucción de agujeros

Lóbulos y Piercings

 

Descripción

En nuestra clínica de cirugía estética cada vez más hay pacientes que buscan soluciones a estas alteraciones de la oreja. El lóbulo rasgado es la consecuencia de la división del lóbulo por el uso continuado de pendientes o por la atrofia de la grasa de esta zona específicamente del cuerpo. Por el contrario cuando se realiza la retirada de un piercing o de los dilatadores auriculares, queda un pequeño conducto de piel que une ambos extremos y que precisa ser retirado par restablecer la continuidad de la piel.

 

Indicaciones

Cuando una persona decide reconstruir el lóbulo auricular o retirarse un piercing desea un cambio en la zona que no recuerde a lo que llevaba antes.

Generalmente es el propio paciente el que buscar ese cambio de imagen ya sea como mejora para llevar pendientes o como forma de borrar el piercing que llevo en su momento. En el caso del piercing es un tema Social muy vinculado a los círculos que rodean a cada persona en las diferentes etapas de su vida.

Casi todos los pacientes pueden hacerse la intervención y solo se desaconseja en caso de enfermedades que promuevan la formación de cicatrices tipo queloide.

Tipos de reconstrucción en la oreja como resultado de un piercing:

  • reconstrucción del lóbulo de la oreja por el uso de pendientes o de dilatadores
  • extirpación del conducto de piel asociado al piercing
  • aumento del grosor del lóbulo de la oreja
  • reducción del lóbulo de la oreja
  • reducción del tamaño general de la oreja

 

Resultados y postoperatorio


Los resultados se ven pasados unos días en la retirada de los puntos. Hasta ese momento se suele tener unas tiritas adhesivas que ocultan los puntos.

Puede haber una pérdida de sensibilidad transitoria en los casos más grandes, en el resto no existe este proceso. La cicatriz suele ser imperceptible y se camufla con el tiempo. Después de la cirugía debe seguir los consejos de su cirujano porque es posible que no se pueda mojar durante algunos días.

La incorporación a la vida normal es inmediata aunque en algunos casos se mantiene una tirita en la zona para evitar que la cicatriz este en contacto con el aire. En las horas siguientes es posible una sensación de inflamación que cede sola y es raro la necesidad de tomar analgésicos. Los puntos son poco molestos y se retiran entre 10 a 15 días según la zona. Después se puede hacer vida completamente normal.

En el caso de los lóbulos rasgados no se recomienda realizar un nuevo agujero hasta pasados 2 meses para que la cicatriz madure y pueda aceptar el peso de un nuevo pendiente sin rasgarse. Tampoco se recomienda realizar el nuevo agujero en la misma línea de la cicatriz por el riego de nuevo rasgado.